Las cláusulas militares.
impedir que tuviera fuerza para iniciar otra guerra, es decir, se la desarmó y se la dejó
indefensa ante sus enemigos. Para ello se determinó que tenía que entregar su flota de
guerra, los marineros alemanes en la base británica de Scapa Flow prefirieron hundir sus
barcos que entregárselos a los aliados. Pero una de las decisiones más injustas fue la
desmilitarización de Renania, es decir, desde la orilla occidental del Rhin hasta la
frontera con Francia no podía tener Alemania fuerzas militares, y en la oriental aceptaría
varias cabezas de puente o posiciones aliadas en las proximidades de grandes ciudades.
La cláusula más injusta fue la prohibición de que Alemania tuviera un ejército superior
a 100.000 hombres, lo que equivalía a dejar al país sin defensa, a merced de los aliados,
las fuerzas alemanas se reducían casi a la función de garantizar el orden interior, pero
sin capacidad de responder a un ataque exterior. Además, el número de oficiales no
podía pasar de cuatro mil. El servicio miliar sería también suprimido en el país. En línea
con la idea de desarmar o debilitar a Alemania, se le prohíbe la producción de material
de guerra, y de los restos de armamentos, se le obliga a una campaña de eliminación de
tanques, cañones, submarinos y aviones. Quedaba también disuelto el Estado Mayor
Alemán. La última cláusula de orden militar fue la internacionalización del canal de
Kiel que comunica el mar del Norte con el Báltico.
El objetivo fundamental era debilitar a Alemania e
Cláusulas morales y políticas.
El artículo más polémico de todo el tratado fue el 231 por el cual Alemania
reconocía que era la única responsable de la guerra: “
afirman, y Alemania acepta, la responsabilidad de Alemania y sus aliados por haber
causado todos los daños y pérdidas a los cuales los gobiernos aliados y asociados se
han visto sometidos como consecuencia de la guerra impuesta a ellos por la agresión
de Alemania y sus aliados.
de la guerra, este hecho derivará que este país tenga que pagar una fuerte indemnización
a los aliados. Es un artículo injusto y se han escrito ríos de tinta en torno a esta cuestión,
lo que está claro es que todos los países tenían su parte de culpa en la explosión del
conflicto.
Otro punto importante fue el prohibir expresamente el ingreso de Alemania en la
Sociedad de Naciones, institución que nacía precisamente con los primeros artículos del
tratado de Versalles. Si uno de los objetivos de esta organización era garantizar la
seguridad colectiva de los países miembros (en caso de agresión por parte de otros
países todos los socios se comprometían a defender al atacado), estaba claro que el
aislamiento de Alemania estaba en la misma línea que su desarme: dejar al país
debilitado.
Los gobiernos aliados y asociados” Con este punto se hace a Alemania responsable exclusiva
Cláusulas económicas.
intransigente de Clemenceau (Alemania pagará). Las principales imposiciones en
materia económica estuvieron determinadas por la Comisión de Reparaciones de Guerra
(REPKO), el montante total de las indemnizaciones era difícil de calcular y las
estimaciones de cada uno de los aliados eran muy divergentes, se dejó para un segundo
momento determinar el importe exacto que Alemania debía entregar. Esta cantidad se
determinaría en las conferencias de Spa y Londres: en la de Spa de 1920 se fijó el
porcentaje que cobraría cada país, Francia percibiría el 52% del total, en la de Londres
el valor absoluto de la indemnización a pagar: 140.000 millones de marcos oro, una
cifra desorbitada. Aunque Alemania seguía siendo fuerte económicamente, había
Fueron fundamentales, ya hemos visto la postura
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